La comunicación Animal
Ritual de apareamiento
Durante el ritual de apareamiento, además de bailar, muchas aves cantan. Sus canciones son muy elaboradas y, aunque dentro de la misma especie son muy parecidas, suele haber diferencias entre individuos. Es decir, es frecuente que las aves aprendan nuevas notas y personalicen sus canciones.
Un caso muy curioso es el del ave de lira (Menura novaehollandiae) que imita el sonido de otras especies de aves e, incluso, otros sonidos presentes en la naturaleza, como puede ser una motosierra. Además, durante su ritual de apareamiento, el macho golpea ramas de plantas con su pata. Así, marca el ritmo de su canción y del excéntrico baile con el que impresiona a las hembras.
¿Cómo se comunican los peces?
Los peces se comunican, fundamentalmente, gracias a hormonas presentes en su orina. Sin embargo, algunos de ellos son capaces de comunicarse mediante señales eléctricas. Estos peces presentan sistemas motores modificados que, en lugar de generar movimiento, producen pequeñas descargas eléctricas. Un ejemplo es la morenita (Brachyhypopomus pinnicaudatus), muy frecuente en los ríos de Sudamérica.
Tampoco faltan las señales visuales (crestas, patrones de colores, etc.) con las que los peces atraen a individuos del sexo opuesto. Otra señal visual muy famosa es la bioluminiscencia, es decir, la capacidad de producir luz de algunos animales. El rape abisal (Melanocetus johnsonii) cuenta con una especie de “caña de pescar” en la que viven muchas bacterias bioluminiscentes. Los peces más pequeños se ven atraídos por la luz pensando que se trata de comida. Sin embargo, la comida son ellos.

Comunicación táctil:
Las abejas presentan un comportamiento de trofalaxia que consiste en la transferencia de alimento entre un dador y uno o más receptores. Durante la transferencia se producen intensos contactos antenales, además de gustativos y olfativos entre dador y receptores. Se postula que durante la transferencia de alimento (danza de reclutamiento) se transmite información sobre la productividad de la fuente de donde proviene el alimento intercambiado, la distancia y la dirección en la cual se encuentran las flores visitadas. Danza de reclutamiento.
La comunicación entre los humanos y
animales de otras especies también es muy frecuente, cuando se establece una relación entre ambos, como ocurre entre el perro y su compañero humano. El animal no humano aprende qué comportamientos son “buenos” y cuáles no, y después a mantener un intercambio de afecto y lealtad indiscutible. Pero muchas veces el humano se deja llevar por lo que él cree que es lo que dice el animal en cuestión, “humanizando” la comunicación de la fauna que hay a su alrededor. Las señales de los sistemas de comunicación de la mayoría de los animales suelen producirse como reacción a estímulos externos. Tampoco pueden hacer referencia a hechos alejados en el espacio o en tiempo (salvo, quizá, en el caso de la información transmitida por la danza de las abejas). René Descartes: “Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar”
La comunicación entre los humanos y animales de otras especies también es muy frecuente, cuando se establece una relación entre ambos, como ocurre entre el perro y su compañero humano. El animal no humano aprende qué comportamientos son “buenos” y cuáles no, y después a mantener un intercambio de afecto y lealtad indiscutible. Pero muchas veces el humano se deja llevar por lo que él cree que es lo que dice el animal en cuestión, “humanizando” la comunicación de la fauna que hay a su alrededor. Las señales de los sistemas de comunicación de la mayoría de los animales suelen producirse como reacción a estímulos externos. Tampoco pueden hacer referencia a hechos alejados en el espacio o en tiempo (salvo, quizá, en el caso de la información transmitida por la danza de las abejas). René Descartes: “Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar”
La comunicación entre los humanos y animales de otras especies también es muy frecuente, cuando se establece una relación entre ambos, como ocurre entre el perro y su compañero humano. El animal no humano aprende qué comportamientos son “buenos” y cuáles no, y después a mantener un intercambio de afecto y lealtad indiscutible. Pero muchas veces el humano se deja llevar por lo que él cree que es lo que dice el animal en cuestión, “humanizando” la comunicación de la fauna que hay a su alrededor. Las señales de los sistemas de comunicación de la mayoría de los animales suelen producirse como reacción a estímulos externos. Tampoco pueden hacer referencia a hechos alejados en el espacio o en tiempo (salvo, quizá, en el caso de la información transmitida por la danza de las abejas). René Descartes: “Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar”
Comentarios
Publicar un comentario